Cuan importante es infundir en las estudiantes ciertas normas que nos permitan relacionarnos con los libros y entre lectores. Promover normas de cortesía, amabilidad, cuidado y respeto genera un entorno apropiado para aprovechar muy bien los recursos que en la biblioteca se encuentran.
Un espacio vital donde se consignan miles de años de hallazgos y relatos mediante el recurso imperecedero de las palabras. Un centro universal de herramientas para cultivar el conocimiento y la cultura en mujeres y hombres que, como niños, experimentan el viaje metafísico que solo puede ofrecer una buena lectura. Un barco en el que solo se necesita tener la intrepidez para auscultar aguas inexploradas, mares fantasiosos y reales que dictan las rutas necesarias para vivir, amar y ser felices.
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