La lectura en familia, además de brindar herramientas que construyen un mejor aprendizaje, posibilita caminos de oportunidades, donde los padres se convierten en capacitadores, formadores, sin saberlo, de personas competentes en la lectura.
Un espacio vital donde se consignan miles de años de hallazgos y relatos mediante el recurso imperecedero de las palabras. Un centro universal de herramientas para cultivar el conocimiento y la cultura en mujeres y hombres que, como niños, experimentan el viaje metafísico que solo puede ofrecer una buena lectura. Un barco en el que solo se necesita tener la intrepidez para auscultar aguas inexploradas, mares fantasiosos y reales que dictan las rutas necesarias para vivir, amar y ser felices.
No hay comentarios:
Publicar un comentario